Cada archivo pasa por una fase de normalización, donde estandarizamos formatos, resoluciones, espacios de color y sangrados para garantizar compatibilidad con los sistemas de impresión. Luego, generamos una prueba de color certificada, validada mediante sistemas profesionales como GMG ColorProof, lo que nos permite verificar con precisión la intención de color antes de entrar a producción.

  • Experticia en gestión del color de principio a fin.
  • Control cromático con pruebas certificadas bajo normas ISO.
  • Reducción total de reprocesos en la salida a producción.